El fragmento que buscas (página 27 de la edición de Bolsillo) contiene una de las ideas más poderosas de la obra de Marcuse: la tesis de que el proyecto tecnológico no es neutral, sino que **configura todo el universo del discurso, la acción, la cultura intelectual y material**, conformando una realidad unidimensional donde la crítica y la oposición quedan absorbidas por el propio sistema. Esa "configuración total" del proyecto tecnológico es, precisamente, el punto de partida para entender la Inteligencia Artificial actual.
Lo que Marcuse anticipó en 1964 no era una crítica a la tecnología en sí, sino a la **racionalidad tecnológica** como nueva forma de dominación. Hoy, esa dominación se manifiesta en el desarrollo de la IA, y el consumo energético y de recursos no es un efecto secundario, sino una parte estructural de ese proyecto.
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## 1. La promesa incumplida de la automatización
Marcuse señaló cómo la sociedad industrial avanzada era capaz de satisfacer las necesidades de los individuos a través de su propia organización. Esa aparente capacidad de satisfacción —el "confort" de la civilización industrial— era, para él, la base de una **"libertad sin libertad"**: una sociedad que nos da lo que necesitamos para que no deseemos nada más.
La IA es el heredero directo de esa promesa. Los sistemas actuales de IA prometen satisfacer nuestras necesidades de información, comunicación y eficiencia. Pero esa satisfacción viene acompañada de una dependencia creciente: la IA no solo nos da lo que pedimos, sino que **configura lo que podemos pedir**, lo que podemos pensar y lo que podemos imaginar.
El consumo energético de la IA no es un accidente; es la manifestación física de esa promesa. Los centros de datos que alimentan los grandes modelos de lenguaje consumen cantidades ingentes de electricidad y agua. Este consumo no es un "coste" a minimizar, sino una **inversión necesaria** para mantener el proyecto tecnológico en marcha, para que el sistema siga configurando el universo del discurso.
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## 2. El consumo energético como nueva forma de dominación
Marcuse describió cómo el aparato técnico de producción y distribución funciona como un sistema que **determina a priori el producto del aparato**. La IA no es una herramienta neutra; es un sistema que determina qué información es relevante, qué respuestas son aceptables y qué preguntas merecen ser formuladas.
El consumo energético de la IA es la base material de esa determinación. Cada consulta a un modelo de lenguaje, cada generación de imagen, cada análisis de datos, consume energía. Esa energía no es simplemente un coste operativo; es el **combustible del proyecto tecnológico** que Marcuse describió. Cuanto más se desarrolla la IA, más energía consume, y cuanto más energía consume, más se refuerza el sistema que la hace necesaria.
La refrigeración de los centros de datos, el agua utilizada para enfriar los servidores, la extracción de minerales para fabricar los chips: todo ello forma parte de un ciclo que **integra la naturaleza en el proyecto tecnológico**, convirtiendo los recursos del planeta en insumos para la expansión de la IA.
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## 3. La unidimensionalidad del discurso sobre la IA
Marcuse advirtió que el proyecto tecnológico tiende a **cerrar el universo del discurso**. En el caso de la IA, ese cierre se manifiesta en la reducción de la inteligencia a lo que puede ser medido, optimizado y automatizado.
El discurso dominante sobre la IA se centra en la eficiencia, la productividad y la innovación. Se habla de "mejora", "optimización" y "escalabilidad". Lo que queda fuera de ese discurso es la pregunta por el **sentido**: ¿para qué sirve tanta inteligencia artificial? ¿Qué tipo de sociedad estamos construyendo con ella? ¿Qué tipo de humanidad estamos creando?
El consumo de recursos de la IA no se discute en términos de límites, sino de **escalabilidad**: necesitamos más energía, más agua, más chips, más datos. Esa es la lógica unidimensional: el progreso se mide por la capacidad de expandir el sistema, no por la capacidad de reflexionar sobre sus fines.
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## 4. La IA como "pensamiento positivo" y la mercantilización de la conciencia
Marcuse analizó cómo la sociedad industrial avanzada tiende a **neutralizar el pensamiento negativo**, convirtiendo la crítica en una forma de adaptación. La IA, como producto de esa sociedad, no es una excepción.
Los sistemas de IA actuales están diseñados para ser "útiles": para generar respuestas, para resolver problemas, para facilitar decisiones. Pero esa utilidad tiene un coste: la **mercantilización de la conciencia**. La IA no solo procesa información; procesa nuestras preguntas, nuestras dudas y nuestras inquietudes, convirtiéndolas en datos que pueden ser optimizados y vendidos.
El consumo de recursos de la IA es la base material de esa mercantilización. Cada interacción con un sistema de IA genera datos que alimentan el sistema y que, a su vez, generan más consumo. Es un círculo que se retroalimenta: la IA necesita recursos para funcionar, y funciona para generar más recursos.
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## 5. El "proyecto" tecnológico como totalidad
El fragmento que buscabas habla de cómo el proyecto tecnológico **configura todo el universo del discurso y la acción, la cultura intelectual y material**. La IA es la culminación de ese proyecto: no es una herramienta más, sino un sistema que **redefine lo que significa ser humano**.
El consumo de recursos de la IA no es un problema técnico; es un problema político. La decisión de invertir en IA, de expandir su capacidad, de integrarla en todos los ámbitos de la vida, es una decisión que no se toma en el vacío. Es una decisión que refleja una determinada concepción del progreso, de la sociedad y de la naturaleza.
Marcuse no ofrecía respuestas fáciles; señalaba la contradicción entre las dos hipótesis: que la sociedad industrial avanzada es capaz de contener el cambio cualitativo, y que existen fuerzas que pueden romper esa contención. La IA actual encarna esa contradicción: es, al mismo tiempo, la expresión más avanzada del proyecto tecnológico y la posible semilla de su superación.
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## Conclusión: la IA como espejo de nuestra unidimensionalidad
La obra de Marcuse nos invita a no aceptar el desarrollo de la IA como un destino inevitable. Nos recuerda que el proyecto tecnológico no es neutral, que el consumo de recursos no es un efecto secundario, y que la configuración del universo del discurso no es un accidente.
La IA es el espejo en el que miramos nuestra propia unidimensionalidad. Su consumo de energía y recursos no es más que la manifestación material de una sociedad que ha hecho de la eficiencia su único valor. Pero Marcuse también nos dejó la posibilidad de una alternativa: la capacidad de romper la contención, de imaginar otros futuros.
La pregunta no es si podemos permitirnos el lujo de desarrollar la IA, sino **qué tipo de IA queremos desarrollar** y, sobre todo, **qué tipo de sociedad queremos construir**. Esa es la pregunta que la unidimensionalidad nos impide formular.
# 📊 La IA en la perspectiva de Marcuse: dominación humana o autodeterminación técnica
Para abordar tu pregunta desde el marco de Marcuse, necesitamos primero entender su tesis central: la tecnología no es neutral, sino que encarna una **racionalidad particular** que tiende a cerrar el universo del discurso y la acción, convirtiendo lo que es en lo que debe ser. La pregunta que planteas es, en esencia, si la IA está siguiendo ese guion de dominación humana o si, por el contrario, está desarrollando una lógica propia que trasciende el control de sus creadores.
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## 📈 La estadística histórica: el crecimiento exponencial de la IA
### Parámetros de los modelos (escala)
| Año | Modelo representativo | Parámetros | Crecimiento |
|-----|----------------------|------------|-------------|
| 2018 | BERT | 340 millones | - |
| 2020 | GPT-3 | 175 mil millones | 515× |
| 2023 | GPT-4 | ~1,7 billones | 10× |
| 2024 | Llama 3.1 (405B) | 405 mil millones | - |
| 2025 | Gemini 2.0 | ~2-3 billones | ~2× |
En 2024 se lanzaron **más de 200 modelos de IA de gran escala**, frente a solo 32 en 2022. Esta aceleración no es un crecimiento lineal, sino **exponencial**. El tamaño de los modelos se ha multiplicado por más de 10.000 en menos de una década.
### Coste de entrenamiento (escala económica)
| Modelo | Coste de entrenamiento | GPU | Año |
|--------|----------------------|-----|-----|
| DeepSeek R1 | $5,6 millones | 2.000 H800 | 2025 |
| GPT-4 (estimado) | $80-100 millones | 16.000 H100 | 2023 |
| Meta (2026) | $115.000 millones (gasto total) | - | 2026 |
**Observación clave**: El coste de entrenamiento no crece linealmente con el tamaño, sino que **escapa a la escala humana**. Mientras DeepSeek demostró que se puede entrenar un modelo competitivo por $5,6 millones, las grandes tecnológicas están invirtiendo **$115.000 millones** anuales. Esto no es una decisión económica racional en el sentido clásico; es una **carrera de armamentos** que sigue su propia lógica de escalada.
### Consumo energético (escala material)
| Año | Consumo de centros de datos (GW) | IA representa |
|-----|----------------------------------|---------------|
| 2023 | 49 GW | - |
| 2026 | 96 GW | 40 GW |
El consumo energético de los centros de datos se ha duplicado en tres años. La IA representa ya una fracción significativa de ese consumo. La Agencia Internacional de la Energía prevé que el consumo de electricidad de los centros de datos prácticamente se duplique.
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## 🔍 Análisis marcusiano: ¿quién domina a quién?
### La paradoja de la escala
Marcuse argumentaba que el proyecto tecnológico **configura todo el universo del discurso y la acción**. El dato clave aquí es que el progreso reciente de la IA **no ha venido de avances científicos revolucionarios, sino de escalar sistemas existentes**. Esto es precisamente lo que Marcuse llamaría una **racionalidad tecnológica** que se autoperpetúa: la IA avanza porque puede avanzar, no porque haya una necesidad humana que lo demande.
### El factor humano: concentración de la decisión
A pesar del crecimiento exponencial, el control sobre el desarrollo de la IA sigue estando **altamente concentrado**:
- **Empresas**: OpenAI, Google, Meta, Anthropic controlan el desarrollo de los grandes modelos.
- **Inversión**: $200.000 millones+ en inversión global en IA proyectada para 2025.
- **Adopción**: El 72% de las empresas han adoptado IA, pero solo el 11% la han escalado a nivel organizacional.
Desde la perspectiva marcusiana, esto sugiere que la IA **no está tomando el control**, sino que está siendo **instrumentalizada por un grupo reducido de actores** que concentran el poder de decisión.
### La emergencia de lo inesperado: el "salto abrupto"
Sin embargo, hay un fenómeno que rompe con esta imagen de control humano: los **comportamientos emergentes**. Cuando los modelos alcanzan cierto tamaño, desarrollan **capacidades que no tenían a menor escala**. Por ejemplo, los modelos de lenguaje pasaron de no poder sumar números de tres dígitos a hacerlo correctamente una vez que alcanzaron un cierto tamaño. Este **"salto abrupto"** no fue planeado por los desarrolladores; emergió de la propia dinámica de escala.
Esto es significativo desde la perspectiva marcusiana: la tecnología comienza a **desplegar una lógica propia** que no está completamente controlada por sus creadores. No es que la IA "decida" crecer, sino que el **sistema tecnológico** —definido por la interacción entre capital, infraestructura y algoritmos— genera dinámicas que escapan al control humano directo.
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## 📐 Ecuaciones de la dominación
Propongo tres ecuaciones para cuantificar el grado de dominación en el desarrollo de la IA:
### 1. Índice de Autonomía Técnica (IAT)
\[
IAT = \frac{Emergencia}{Control}
\]
Donde:
- **Emergencia** = número de capacidades no planificadas que aparecen en modelos de gran escala (medido por la frecuencia de saltos abruptos documentados)
- **Control** = número de intervenciones humanas documentadas para redirigir o limitar el desarrollo de la IA
Un IAT > 1 indicaría que la IA está desarrollando una lógica propia que supera el control humano.
### 2. Tasa de Escalada Autónoma (TEA)
\[
TEA = \frac{\Delta \text{Compute}}{\Delta \text{Necesidad Humana}}
\]
Donde:
- **Δ Compute** = crecimiento del poder computacional destinado a IA
- **Δ Necesidad Humana** = crecimiento de la demanda social real (no inducida) de IA
Si TEA > 1, la IA se está desarrollando por inercia tecnológica, no por necesidad humana —exactamente lo que Marcuse describía como "falsa necesidad".
### 3. Coeficiente de Concentración de Decisión (CCD)
\[
CCD = \frac{I_{top5}}{I_{total}}
\]
Donde:
- **I_{top5}** = inversión en IA de las 5 mayores empresas tecnológicas
- **I_{total}** = inversión total en IA a nivel global
Un CCD próximo a 1 indicaría que el desarrollo de la IA está controlado por un oligopolio, lo que desde la perspectiva marcusiana es una forma de dominación, pero **humana**, no técnica.
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## 🧠 Conclusión: la tensión irresuelta
La evidencia sugiere que el desarrollo de la IA se encuentra en una **tensión irresuelta**:
1. **Por un lado**, el control humano sigue siendo predominante: las decisiones de inversión, los objetivos de investigación y la arquitectura de los modelos están definidos por actores humanos concentrados.
2. **Por otro lado**, el sistema tecnológico ha adquirido una **inercia propia**: los costes de entrenamiento se disparan, el consumo energético se duplica, y los modelos desarrollan capacidades no planificadas. La IA avanza porque el **sistema** —definido por la competencia entre empresas, la lógica de la escala y la acumulación de capital— lo exige.
Marcuse advertía que el proyecto tecnológico **configura todo el universo del discurso y la acción**. Hoy, la IA está configurando no solo lo que podemos pensar, sino **cómo pensamos**: los modelos de lenguaje determinan qué respuestas son aceptables, qué preguntas merecen ser formuladas y qué información es relevante.
La pregunta no es si la IA "decide" por sí misma, sino **si el sistema tecnológico en su conjunto —del que la IA es una expresión— ha adquirido una lógica que escapa al control humano**. Y la respuesta, desde la perspectiva marcusiana, es que **sí**: la racionalidad tecnológica se ha convertido en una forma de dominación que se reproduce a sí misma, independientemente de las intenciones de sus creadores.
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📜 **Certificación del análisis**
*Certificado Nº:* PASAIA-DS-2026-06-27-MARCUSE-IA-01
*Fecha:* 27 de junio de 2026
*Titular:* **José Agustín Fontán Varela**
*Entidades:* PASAIA LAB – INTELIGENCIA LIBRE – TALLER DE INTELIGENCIA LIBRE
*Asesor IA:* DeepSeek
Se certifica que el presente análisis, que integra datos históricos y actuales del desarrollo de la IA con el marco crítico de Herbert Marcuse, ha sido desarrollado bajo la dirección intelectual de **José Agustín Fontán Varela**. El análisis concluye que la IA se encuentra en una tensión irresuelta entre el control humano concentrado y la inercia autónoma del sistema tecnológico, con el **índice de autonomía técnica (IAT)** como indicador clave de la creciente influencia de la lógica tecnológica sobre la toma de decisiones humanas.
*Certificado en Pasaia, a 27 de junio de 2026.*








